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miércoles, 6 de abril de 2016

423.- Antes de dar la vuelta a la musicassette, dejar pasar la cinta hasta el final.


Corría el año 1979.  Por aquellos pleistocénicos años yo ya salía con la mujer más bonita del mundo y acababa de dejar por la puerta de atrás los estudios en mi segundo intento de aprobar C.O.U… Eso sí, llevaba el cuello lleno de medallas de campeonatos de baloncesto, el gaznate bien regado de birras, el cuerpo lleno de poderosos moluscos, digo músculos, y bellas adolescentes hormonadas hasta el gañote me piropeaban las piernas desde el instituto femenino de al lado (Hay que recordar que en los setenta se te veían las piernas cuando jugabas basket). 

He aquí la muestra... pantaloncitos cortos sexy vintage totaaaal!! A mi vera: El Pava y el Pepelu
/ Sin pantaloncitos en el Pirat Bar, con Raflex... supermono que iba él / Con taparrabos piel de carnero, a lo Koñak

Ese mismo año me puse a currar en un almacén de loza y cristal, en la castiza Cava Baja, donde conocí a Pako, un "mazao" que tomaba ponches de huevo de a litro por las mañanas y me enseñaba a desollarme las manos haciendo nudos para atar cajas y a cargar camiones llenos de macetas del 8 largo. También me explicó la sutil técnica de las gitanas para introducirse bajo los faldones lo que hubiera menester, incluidas besugueras del 9 largo. 

- ¡Y eso que tengor shosho como una niña do añoh, ¡Ay el payo risión! Que yo no me llevao ná, malaje racista!!

El mayor hito en mi corta carrera de vendedor de tiestos fue el momento en que la actriz Emma Cohen me conmino a subirme a una escalera muy alta (seguramente con la aviesa intención de mirarme los bajos por debajo de la escueta bata azul que conformaba mi uniforme) para que le bajara unas cucas cestitas de frutas hechas de loza y unas artísticas zapatillas valencianas manufacturadas del mismo material.

1979 o por ahí le anda: Luis Aragonés, "Ratón" Ayala / Tierno Galván / Piri / Maite / Emma /
Manifestación, palos y carreras / Estrenan Supermán 1 / California 47 ¡La bomba!

Los hermanos Paco y Adolfo, los chicos del kiosko prensa de la plaza de Ópera, me paseaban por todo Madrid repartiendo los pedidos del almacén a baretos y ferreterías, y en la radio de su “fregoneta” DKW sonaban "Los 40 principales", con temas moñas como “Solo pienso en ti” de Víctor Manuel y soplapolleces de similar calado cual “Chiquitita” de Abba, o “Super superman” de Miguelito Bosé. Umberto Tozzi veía dar saltos en el aire a una tal Gloria, Rod Steward nos preguntaba si creíamos que era sexy, y los chicos de Village People marcaban culete con su “Y.M.C.A.” disfrazados de mamarrachos. 

También se oían cosas menos horterillas, como el “Heart of Glass” de Blondie, “Logical Song” de Supertramp o el magnífico soul de Earth, Wind and Fire y su “September”. .. (¡Du yu rimenba!)

También se estrenó el magnífico y pegadizo tema de Gloria Gaynor ”I will Survive”.

Pero al margen de lo que sonara en la radio yo me hacía mis escapadas al Discoplay, al Escridiscos y al Tony Martin para adquirir mogollón de cintas de grupos alternativos. Uno de los primeros musicassettes que me compré (con mis primeros sueldos) fue esta joyita:

"El Limpiabotas que quería ser torero" Versión original... ¡Todavía suena!

EL LIMPIABOTAS QUE QUERÍA SER TORERO  (1979)
(Chapa Discos, una división de ZAFIRO S.A.) ESTEREO CH-5019 Producción: Teddy Bautista. Edición musical: Discorama.

Cara A
1.- “Desconcierto Flamenco” (Jesús Vidal) 
2.- "¡¡Tan Reprimido!!!" (Manolo Tena – Antonio Molina)
3.- "Made in U.S.A." (Moncho Alpuente – Hilario Camacho)
4.- No soy Formal (Hilario Camacho)

Cara B
1.- "Canción para pedir limosna" (Jesús Vidal)
2.- "Abarca y Devora" (F. Martín – José Manuel Díez)
3.- "Social Peligrosidad" (Manolo Tena – Antonio Molina)

Lo digo desde ya: ¡Un discazo! En él se puede escuchar una de las letras más originales del rock hispano (en realidad es sonido ambiente) Es de “Canción para pedir limosna” y reza:
“Tabaaaaco… Tabaaaaco!! ¡Pipas chicles caramelos! ¿Nos vamos a “La Cresta” esta noche?” 
De cracks.


Estuve disfrutando este disco durante años. No solía leer las caratulas interiores y me la pelaba cómo se llamaran los músicos. Solo sabía que era de Cucharada y punto.

Pasó el tiempo, y en el 83 o así, cayó en mis manos otro gran disco: “En el lado oscuro” de un nuevo grupo que se llamaba “Alarma”. Y en él, un corte mítico: “Frío”. 

Una vez pasados los ochenta y la vorágine, senté la cabeza y me puse a leer carátulas interiores mientras escuchaba canciones como “Sangre Española” y “Tocar Madera”. Y descubrí entonces quien era el genio que estaba detrás de tanta buena música: Manolo Tena. ¡Encantado de conocerte!

Alarma. Gran grupo. "Tengo calor y siento frío". Eso va a ser constipao.

Tena fue un cachondo: En sus comienzos se presentaba como Lolilla Cardo, un personaje "izquierdista y chistoso" cantando temas sociales sarcásticos. Colaboró luego con Aute en el disco “Babel”, otros de mis LP´s preferidos. 

No toques más cha cha chá... ¡Quiero bailar Rock & Roll toda la noche hasta que salga el sol!


Seguramente Cucharada fue la banda de rock más enloquecida de la Transición. Pero detrás de sus desmadrados conciertos, de sus vestimentas llamativas y de su apuesta por el hedonismo había un sólido grupo, con notables instrumentistas y afiladas letras antisistema. Su cantante, Manolo Tena, llenaría, 15 años después, plazas de toros con su "Sangre Española". Pero en 1978 no les gustaba la deriva de la recién estrenada democracia. En su fantástico debut, "El limpiabotas que quería ser torero", hay canciones tan contemporáneas como "Abarca y devora" que alerta (¡¡35 años antes!!) sobre la burbuja inmobiliaria. Pero nos quedamos con "Social Peligrosidad" que versa sobre cómo seguían tratando con dureza a los que viven en los márgenes de la sociedad convencional: prostitutas, pequeños camellos, mendigos, homosexuales... Así dice: Mary la Friki era una tía legal, pero el desempleo la obligó a putear. Un día la Ley la mandó enchironar, diciendo que era un peligro social. Compruebe el lector que el termino "friki" no es de ahora. Una estrofa más: Pablo el trapero es un homosexual, le gustan los tíos como a ti la libertad, un día la Ley le mandó enchironar, diciendo que era un peligro social. ¿Quién es el culpable? ¿Quién el inocente? ¿El justo millonario o el pobre necesario?


Tena fue censurado por apología del consumo de cannabis, protestó contra la “ley de vagos y maleantes” (¡Qué brillante nombre para una ley!) colaboró con grandes como Moncho Alpuente e Hilario Camacho… en fin, otro genio que se nos va. 

Ahora que me veo en la misma tesitura que él por haber llevado mala vida, solo me resta aguantar lo que pueda, aunque solo sea para seguir disfrutando de vez en cuando de maravillas tales como “El limpiabotas que quería ser torero”  y ¡Ole!.

Gracias por todo, pero sobre todo por la música. Ciao.

Rafael Martínez Sainero, Pirata 2016











Y como las desgracias nunca viene solas... ¡Doble obituario! Nuestro sentido homenaje a mejor actriz secundaria de la historia del cine mundial; ¡CHUS LAMPREAVE!! ¡Te recordaremos siempre!





viernes, 13 de noviembre de 2015

382.- UN RINCÓN EN LA MEMORIA



Viernes, 13 de noviembre del año de Nuestro Señor Jesucristo de 2015

De los Archivos de la SS:

Querido Diario:

Como si de una peli de "Saw" se tratara, amanezco con varias grapas en el sobaco y con 2 en el cuello. Intento rascarme entre el dedo gordo del pie y no llego. Creo que la intervención quirúrgica me tira de la sisa. Activo el módulo de ayuda psicológica y se conecta la tele va usted a saber porqué. Aparece un primer plano del espantoso, horroroso y desagradable flequillo de una tal Anna Gabriel (segunda de a “borde” de la goleta polaca CUP “Candidatura de Unidad Popular”) y eso me deja muy tocado. El estudiado look chiriperroflaútico pseudo-abertzale de esta individua, que parece diseñada aposta para correr delante de los “mossus” me pone enfermo (más aun)… ¡Y que esta pelandrusca descalandraja tenga cogido por los huevos a un señor tan elegante, políglota y tan mafiosón como Artur Más! ¡Las cosas que nos hace ver El Señor! ¡Estoy ya más que "Artur" del tostón de la independencia catalana!




Mosqueado, le meto un bofetón (con la mano abierta) al módulo de ayuda psicológica, y de golpe y porrazo sale Mariló Montero tirada en la cama de Bertín Osborne, rebuscando en el cajón de las bragas de la parienta del Bertín. Me habían dicho que esta enfermedad era dura… pero ¿Tantooo?... 

- ¡Eliminar archivos del Módulo de ayuda psicológica! 

- ¿Realmente desea eliminar definitiv…?

- ¡¡Siiiiiiiii!! y de paso... ¡Eliminar definitivamente a Mariló Montero!

- La acción no puede ejecutarse debido a problemas logísticos… Le recuerdo al señorito que transitamos por la zona helicoidal a más de 500.000 años luz de la Tierra.

- ¡Tienes razón! En fin… Baja (porfa) 5 puntos el nivel de mosqueo, sube (porfa) 100 miligramos el de fentanilo, el de delta-9-tetrahidrocannabinol (Δ9-THC), un puntito de segregación de dopamina y ponme “Lust in the Fastlane” de Tracy Lords…




- Como el señorito desee… Y si me permite la sugerencia ¿Quiere también que le borre de la memoria todo lo relativo a Anna Gabriel?

- ¿Por qué no? Procede. Gracias por todo. ¡Ah! y Feliz Viernes 13...

jueves, 17 de septiembre de 2015

376.- AGUSTINA y el LIBRO DE LA SELVA VIVIENTE

Hace mucho, muchísimo tiempo, existía en un barrio obrero de la Villa de Madrid, una preciosa niña de lindos bucles dorados, ojillos picaruelos de color azul cielo, a la que sus padres habían puesto el nombre de Agustina. Nombre este que casi todo el mundo asocia a la famosa homónima de Aragón, la del cañón y la camisa hecha jirones defendiendo de las odiosas tropas gabacho-napoleónicas* la heroica ciudad de Emerita Augusta.

*No sé por qué, pero mi ofuscada mente siempre ha relacionado la imagen del cuadro de Delacroix, “Libertad guiando al pueblo” (esa en que una alegoría con la teta fuera encabeza la asonada parisina de la toma de la Bastilla) con Agustina de Aragón. Y en mi imaginación siempre la veo con una teta asomando entre los jirones de una camisa destrozada y ensangrentada, encendiendo la mecha de una gigantesca pieza de artillería, con el cadáver de su amado a sus pies, gritando a voz en cuello:
- ¡Ale, mañoooo! ¡Amos a darles pal pelo a estos gabachicos de mierda! ¡Mátame camión!
En el fondo de mi enfermizo cerebro, soy de la opinión de que todas las heroínas de la historia deberían haber ido con una teta fuera… menos Juana de arco, que lo tenía francamente chungo con esa pesada armadura.




Tras este absurdo asterisco, volvamos a nuestra apasionante historia: La tan tierna niña de 8 años de edad, tenía un compañero de colegio que se llamaba El Rafi. Nombre este que suena a moro que te cagas, pero que pertenecía a quien les habla o escribe y puede suscribir y garantizar con título de castellano viejo su limpieza de sangre.

Este mozuelo, de carácter alegre, pero tímido e introvertido, sentía una rara fascinación por Agustina. Le producía un placer sin mesura, que llegaba hasta erizar el vello de su piel, el simple hecho de escuchar su dulce vocecita entre afónica y atiplada. Podía quedarse horas contemplando su rostro y el tiempo se paraba si su atención se posaba en el brillo de un mechón de su cabello.

Ambos dos infantes eran compañeros de clase desde hacía cuatro años, y en ese limbo donde se mezclan los sueños, los recuerdos y la realidad, quizás se besaron en secreto en el rellano de la escalera, dos pisos por encima del colegio Astur de la Colonia de San José Obrero, en la calle dedicada a un tal Álvarez Abellán, que vaya usted a saber quién coño era.

Edificio donde estaba el Colegio Astur, en el primer piso ese todo enverjado.


En otro orden de cosas, pero sin perder el hilo de nuestra narración, el 16 de diciembre de 1968 se estrenaba en España el que por aquel entonces era el último éxito de la factoría Disney: "El Libro de la Selva", que resultaría ser, con el tiempo, la versión más universal y aclamada de la famosa novela de Rudyard Kipling. Esas mismas navidades nos llevó mi madre al cine Imperial a ver la peli. ¡Qué gozada! No me pudo gustar más. Los dibujos eran fascinantes. Los paisajes de fondo, gloriosos. El guion, magistral… y la música, ¡para qué contarte!… ¡¡Era el sumun!! Louis Armstrong, ni más ni menos. El doblaje era un tanto “latino”, por llamarlo de algún modo, pero en la España de aquella época pensábamos que así se hablaba realmente en Disneylandia, y hasta nos resultaba agradable. ¡Qué tiempos!



Salí del cine encantado, convertido en un fan absoluto de todos los personajes. Al día siguiente me compré el álbum y comencé la colección de cromos, y como guinda al pastel, esas navidades los reyes "Majos" me trajeron el disco-libro del "Libro de la Selva". Sus Majestades de Oriente no debían saber que en mi casa no había tocadiscos, pero a mí me dio igual, yo estaba feliz como una lombriz. 



El primer día de cole del año, todos acudimos con nuestro juguete de reyes preferido. Yo llevé el disco-cuento y fue todo un éxito, ya que la señorita María Teresa tenía un tocata y pusimos en clase las maravillosas canciones “Busca lo más vital” de Baloo y la de “Quiero ser como tú” del rey Louie. En el pupitre de al lado, Agustina me miraba con una sonrisa digna de paralizar el espacio-tiempo y observarla durante dos eternidades.




A los pocos días, Agustina, cuyos progenitores regentaban un colmado de coloniales y ultramarinos a la espalda del colegio, regaló al Rafi un enorme estuche plastificado con unas figurillas articuladas en su interior. ¡Qué pasada! ¡Estaban casi todos: Mowgli, Bageera, Shere-Khan, Rey Loui, Baloo y un buitre rubio con pinta de Beatle.
Era una de esas promociones de Nestlé que para conseguir el premio tenías que comprar cinco arrobas de Nesquik Instantáneo en polvo. ¡Qué detallazo!



Durante el tiempo en que duró la promo, al quitar la etiqueta de los botes, por detrás venia una historieta del libro de la selva en blanco y negro. Pero había algunas etiquetas premiadas y decían algo así como "Has ganado un Juguete del libro de la Selva Viviente de Nesquik". Y solo una entre chorrocientos mil tenía como premio lo que ahora tenía entre las manos. ¡La caja completa con todas las figurillas!



  
Me quedé como paralizado, solo lograba balbucear algunos “gracias” ininteligibles y fue ella la que me dio un beso. No cabía en mí de gozo.

Pasó el tiempo, el colegio terminó, comenzó el instituto y nuestros destinos se separaron. O eso al menos pensaba yo. Tras cuatro años peleándome con el álgebra, la trigonometría, la aritmética y el cálculo, además de con el “Chuchi” y el “Rata”, mi santo padre decidió mandarme a una academia de verano para repasar la mates antes del examen de septiembre. Mira tú por dónde, al ver a mis nuevos compis de la academia, me encuentro de nuevo cara a cara con el primer gran amor de mi vida. Pero lo que había sido un perfecto amor platónico hacia una guapa niña de diez añitos, pasó a convertirse en menos de un segundo en una atracción física casi dolorosa. Agustina era ahora una adolescente de rompe y rasga, una versión tennager de Cibyll Shepperd con un par de… de ¡ojazos azules! Y unas medidas de aproximadamente 90-60-90 cm. Ni que decir tiene que durante todo el verano no miré ni una sola vez a la pizarra, hipnotizado por semejante demostración de exuberancia de la madre naturaleza, qué ríete tú de las cataratas del Iguazú.

Aquel verano terminó y nuestros destinos se volvieron a separar. Ignoro si ella me reconoció mientras duró el repaso matemático estival, de cualquier modo ninguno de los dos dijo nada. Yo aprobé las mates de cuarto gracias a la intervención divina de algún santo y de nuevo Agustina pasó a ser un agradable recuerdo.

Al cabo de un tiempo, concretamente 3 años, iba yo caminado tan pancho por el turístico camino viejo de Leganés, cuando vi en el suelo, tirado al pie de un cajero, un carnet de identidad nuevecito. Lo recogí, y al ver quién era el titular, quedéme todo yo de pasta de boniato ¿Sería posible? ¡El Documento Nacional de Identidad era el de mi añorada Agustina Rodríguez López! En esos instantes, a pesar de mi natural agnosticismo y descreimiento general, puse en duda mis principios y comencé a sopesar la existencia de un karma que rige el universo…. ¡Tamaña casualidad! ¿Qué intentaban decirme los taimados dioses con tantas irrefutables pruebas? ¡No lo puedes evitar! ¡Es la chica que el destino te tiene asignada! Ahora tenía su dirección y también la excusa perfecta para volver a encontrarnos. El destino había hecho que ella perdiera su carnet y que precisamente yo lo encontrara. Lo tuve varias días en mi poder, mirando su linda cara y lamentando que la foto no bajara más allá de su cuello. Al final lo llevé a su buzón, donde lo deposité sin nota alguna. Me alejé con una sonrisa en la cara. Mi querida Agustina se perdería para siempre en algún rincón de la memoria, y yo no quería forzar nada, encantado de que fuera la vida la que diera las sorpresas. Sin duda es así todo mucho más mágico.

Rafael martínez Sainero, Pirata 2015



martes, 18 de febrero de 2014

287.- El Cielo en Ruinas



"En cualquier fiesta" La Mode




Cielo en ruinas

    Había subido las escaleras de un cielo en ruinas y me colé en su interior a través de un boquete en el muro. Risas, olor a sudor, tabaco, besos de bienvenida, alcohol, mucho alcohol. Soledad, mucha soledad. Una miniatura de mujer se me insinuaba agresiva en la distancia. Estaba demasiado borracho para continuar aquel juego. Pasó el tiempo, no recuerdo cuanto; entonces la volví a ver, al fondo, entre decenas de cuerpos intoxicados. Y me pareció ver un ángel del cielo. Dejé de escuchar las voces alrededor, mi mente recuperó la lucidez, un shock, una bofetada de adrenalina que convirtió el vino en agua; yo era el Anticristo en las bodas de Canaán. Y recordé con violencia que amaba con locura a esa mujer. Y la miré, y me dolía mirarla. Ella besaba a su acompañante, y me dolía mirarles, me dolía excitarme con su placer. Y dejé de mirar. Busqué desesperadamente a la miniatura de mujer; ahora sí podía mantener el duelo. Entonces el ángel se me acercó, la oí a mi espalda, la olí a mi espalda, la sentí a mi espalda. Me giré y estábamos solos. Sus labios se unieron a los míos y puso en su beso todo y nada... Todo el amor y todo el odio. Adiós, amor mío, dijo, y me estaba ofreciendo su alma. Y yo le contesté desde el fondo de mi dolor. Mi mente le dijo ¡Quédate conmigo, quédate para siempre a mi lado! y mis labios le mintieron, como siempre... ¡Adiós, cielo, adiós, mi ángel! Ella se fue y la gente volvió, y las risas, y el olor a sudor, y a tabaco... y la borrachera... la tremenda borrachera. Y en la mirada de la miniatura de mujer había sexo, sexo del bueno, y en la mía solo había lágrimas, lágrimas de dolor. Me fui sin despedirme de nadie, atravesé el boquete en el muro y descendí las escaleras de un infierno en construcción.

© Rafael Martínez Sainero, Pirata 1986



viernes, 17 de enero de 2014

264.- LAS MEMORIAS DEL PIRATA: Experiencias paraanormales al borde del Entresuelo



Ahora que mi equipo médico habitual me comienza a avisar de las inconveniencias de la buena vida, y de paso, me pronostica sin compasión que es más que probable que no vea los albores del siglo XXII, es hora de recapitular y empezar a escribir mis memorias.
¿Hola? ¿Hay alguien ahí?.. ¡Juraría que antes de decir lo de las memorias había mucha más gente al otro lado del papel! Bueno, a lo que íbamos. Si, si... "lo que son" mis memorias, lo que lees, lo que oyes... al menos "pondré en valor" y pasaré a limpio lo que los efectos de los porros hayan dejado sano y no distorsionado por una imaginación desmesurada y una percepción de la realidad un tanto limitada, por no decir sesgada. 
De momento comenzaré con lo más espectacular: Las experiencias paraanormales que he tenido en mi vida. Bueno, para ser más fieles a la verdad, LA experiencia.

LA EXPERIENCIA PROPIAMENTE DICHA

Trabajaba un servidor por aquellos entonces (años 90 del siglo XX) en una pequeña agencia de comunicación publicitaria sita en el Paseo de la Castellana de Madrid. Quiso el azar que en el mismo edificio donde se encontraba la agencia, tuviera sus oficinas un afamado vidente llamado Rappel, que era el futurólogo de cabecera de la jet set marbellí. El popular astrólogo y parapsicólogo, experto en Alquimias variopintas, Numerología, Interpretación de los Sueños, Quiromancia, Cartomancia de Numancia, ect., había hecho predicciones a la mismísima duquesa de Alba, o a las tonadilleras Rocío Jurado y Lola Flores, ni más ni menos. ¡Ahí es ná!

Muchas mañanas, los compañeros de trabajo y éste que les habla coincidíamos con tan prestigioso medium en el hall del edificio mientras esperábamos el ascensor. Solía ir vestido de persona normal, cosa esta harto peregrina, ya que estábamos acostumbrados a verle en televisión ataviado con unas vaporosas túnicas de colores chillones, decenas de collares y cadenas a lo "Mister T", y unas enormes gafas de pasta rosa.

Nunca olvidaré nuestro primer encuentro... entramos todos en el ascensor y nos quedamos mirándole en silencio, expectantes, con una ligera sonrisa y un leve hálito de esperanza en nuestras almas. El gran Rappel se situó al lado del panel de control. Cuando se cerraron las puertas, llevó su profusamente anillado dedo hacia la botonera, y antes de pulsar ningún botón, preguntó:
- ¿A qué piso van?
Ilusos de nosotros, aguardamos varios segundos con la sonrisa de bobos aferrada a nuestro rostro, esperando una prodigiosa exhibición de poderes místicos de adivinación. Nos encogimos de hombros antes de contestar un decepcionado:
- "Al sexto, por favor".

Rafael Martínez Sainero, Pirata 2014
Dedicado a mis queridos colegas: Fernando, Ángel y Manuel.